Madrid, a 29 de enero de 2026.
La AVEM refuerza su compromiso con el bienestar animal y la salud pública municipal al contar con GALLEGO Y SÁNCHEZ-ROLLÓN ABOGADOS como su nuevo asesor jurídico. Una alianza clave para afrontar los retos legales actuales en protección animal.
En el día a día de nuestros municipios, hay un colectivo que trabaja silenciosamente para garantizar la salud pública, la seguridad alimentaria y el bienestar animal: los veterinarios municipales. La Asociación Española de Veterinarios Municipales (AVEM), que agrupa a estos profesionales en toda España, ha dado un paso importante al confiar su asesoría jurídica a Gallego y Sánchez Rollón Abogados. Esta colaboración refuerza el compromiso de AVEM con la excelencia, la formación y la defensa de los intereses de sus asociados en un entorno legal cada vez más exigente y cambiante.
UNA ASOCIACIÓN CON HISTORIA Y VOCACIÓN DE SERVICIO
La AVEM no es una asociación cualquiera. Fundada en 2002, hoy reúne a más de 170 asociados repartidos en 80 municipios de toda España, de los cuales 28 son capitales de provincia. Pero su historia y su vocación de servicio van mucho más allá de las cifras. La AVEM representa a un colectivo de funcionarios de carrera que, desde hace casi dos siglos, han sido pieza clave en la inspección sanitaria, la protección de los consumidores y la defensa de la salud pública en el ámbito local.
El origen de la veterinaria municipal en España se remonta a 1840, cuando el Ayuntamiento de Madrid creó el primer cuerpo de inspectores veterinarios para controlar la calidad de los alimentos que llegaban a la ciudad. Aquellos primeros veterinarios municipales tenían la misión de garantizar que la carne, la leche y otros productos básicos fueran seguros para el consumo, evitando así brotes de enfermedades y protegiendo a la población. Con el paso de los años, su labor se fue extendiendo a otros municipios y adaptándose a los nuevos retos de la sociedad, como la gestión de zoonosis, el control de animales abandonados, la vigilancia de mercados y mataderos, y la promoción del bienestar animal.
Hoy, los veterinarios municipales siguen siendo una figura imprescindible en la vida de nuestros pueblos y ciudades. Su trabajo abarca desde la inspección de establecimientos alimentarios hasta la gestión de colonias felinas, pasando por la educación en tenencia responsable de animales y la colaboración con otras administraciones en situaciones de emergencia sanitaria. La AVEM, como asociación, ha sabido canalizar ese espíritu de servicio público, promoviendo la formación continua, el intercambio de experiencias y la defensa activa de los intereses de sus miembros. Su misión, en definitiva, sigue siendo la misma que hace casi dos siglos: velar por la salud y el bienestar de todos, adaptándose a los nuevos tiempos y a las crecientes demandas de la sociedad en materia de protección animal y salud pública.
NUEVA JUNTA, NUEVOS RETOS
La vida asociativa de la AVEM está marcada por la participación y el compromiso de sus miembros. En la reciente Asamblea General Extraordinaria, celebrada por teleconferencia el 20 de febrero de 2025, la AVEM eligió a su nueva junta directiva, encabezada por Belén Muñoz López como presidenta. El equipo directivo se ha propuesto dar un impulso renovado a la asociación, apostando por la formación continua, el intercambio de experiencias y la defensa activa del papel del veterinario municipal en la sociedad. “Tenemos que hacernos oír, que cuenten con nosotros al legislar, ya que seremos los responsables técnicos de su cumplimiento, y conocemos de primera mano la realidad de los municipios”, subrayó la nueva presidenta durante la presentación de su proyecto.
La AVEM es consciente de que los retos actuales requieren una visión moderna y colaborativa. Por eso, la nueva junta directiva ha puesto el foco en la actualización constante, la comunicación entre profesionales y la apertura a nuevas formas de trabajo que permitan a los veterinarios municipales estar siempre preparados ante los desafíos que plantea la sociedad actual.
LOS FINES DE LA AVEM
Los fines de la Asociación Española de Veterinarios Municipales son promover el bienestar y la protección de los animales en el ámbito municipal, velar por la salud pública y la seguridad alimentaria, impulsar la formación y el intercambio de conocimientos entre sus miembros, representar al colectivo ante instituciones públicas y privadas, defender los intereses profesionales de los veterinarios municipales y fomentar la elaboración de normativas claras y eficaces que mejoren la convivencia y la gestión responsable de los animales. Todo ello, con la convicción de que la labor de los veterinarios municipales es esencial para garantizar una convivencia armónica y saludable en nuestros pueblos y ciudades.
UN CONTEXTO LEGISLATIVO CADA VEZ MÁS EXIGENTE
La realidad legal que rodea a los veterinarios municipales es cada vez más compleja. Las competencias de los ayuntamientos en materia de protección animal y salud pública han crecido notablemente en los últimos años, y la normativa cambia a un ritmo vertiginoso. Esto exige a los profesionales estar siempre actualizados y contar con un respaldo jurídico sólido. La AVEM, consciente de esta situación, ha decidido reforzar su estructura con el apoyo de un equipo legal especializado que pueda dar respuesta a las dudas, retos y necesidades que surgen en el día a día de la gestión municipal.
La protección y los derechos de los animales, la gestión de colonias felinas, la regulación de animales potencialmente peligrosos, la inspección de establecimientos alimentarios o la aplicación de nuevas normativas europeas son solo algunos de los temas que ocupan y preocupan a los veterinarios municipales. En este contexto, contar con un asesoramiento jurídico especializado se convierte en una herramienta fundamental para garantizar que la labor de los profesionales se desarrolle con seguridad, rigor y eficacia.
PALABRA DE JAVIER GALLEGO, FUNDADOR DE LA FIRMA
Javier Gallego, abogado fundador de Gallego y Sánchez Rollón Abogados: lo resume así:
«La legislación sobre protección y derechos de los animales es cada vez más compleja y dinámica. Nuestro objetivo es que los veterinarios municipales se sientan respaldados y puedan centrarse en su labor, sabiendo que cuentan con un equipo legal que entiende sus retos y necesidades. Queremos ser un apoyo real, cercano y práctico para quienes, desde la administración local, trabajan cada día por el bienestar animal y la salud pública.»
UNA ALIANZA PARA EL FUTURO
Con la incorporación de Gallego y Sánchez Rollón Abogados como asesor jurídico, la AVEM refuerza su capacidad para afrontar los desafíos legales que plantea la gestión municipal en materia de bienestar animal, salud pública y seguridad alimentaria. Esta colaboración permitirá a la asociación anticiparse a los cambios normativos, defender los intereses de sus miembros y seguir siendo un referente en la protección de la salud y los derechos de los animales en el ámbito local.
La nueva junta directiva lo tiene claro: “El equipo que se ha formado es versátil, podemos abarcar muchos campos y trabajar con ganas y con ilusión, refrescar la asociación y mejorarla”. Este espíritu de renovación y compromiso es el que impulsa a la AVEM a seguir creciendo y adaptándose a los nuevos tiempos, siempre con la mirada puesta en el servicio público y en la mejora continua.
Gallego y Sánchez Rollón Abogados agradece la confianza depositada por la AVEM y reafirma su compromiso de acompañar a los veterinarios municipales en su labor diaria, aportando soluciones jurídicas claras, eficaces y adaptadas a la realidad de cada municipio. Porque detrás de cada normativa, de cada inspección y de cada acción en favor del bienestar animal, hay un equipo de profesionales y una asociación que trabaja, día tras día, por el bien común.
#javiergallegoabogado
Crédito: AVEM
Far far away, behind the word mountains, far from the countries Vokalia and Consonantia, there live the blind texts. Separated they live in Bookmarksgrove right at the coast of the Semantics, a large language ocean. A small river named Duden flows by their place and supplies it with the necessary regelialia. It is a paradisematic country, in which roasted parts of sentences fly into your mouth.